Cada vez es más habitual tener viviendas que no están ocupadas todo el año.
Segundas residencias en la costa, casas familiares de uso puntual o viviendas que pasan largos periodos vacías.

Y aquí surge una pregunta clave:
¿está preparada esa vivienda para estar sola?

Una casa vacía no tiene rutinas, no enciende luces, no abre puertas ni genera movimiento.
Y eso, si no se gestiona bien, puede convertirla en un objetivo fácil.

Adaptar la seguridad de una vivienda no habitada de forma continua no significa llenarla de sistemas complejos, sino diseñar una protección acorde a su uso real.

Algunos puntos clave a tener en cuenta:

  • Sistemas de alarma activos 24/7, incluso cuando no hay nadie.
  • Acceso remoto para comprobar el estado de la vivienda desde cualquier lugar.
  • Videovigilancia en puntos estratégicos, sin invadir la privacidad.
  • Control de accesos para saber quién entra y sale.
  • Soluciones discretas, integradas en la estética de la vivienda.

En zonas de costa de Murcia y Alicante, donde muchas viviendas permanecen cerradas durante meses, contar con un sistema que permita supervisión y reacción inmediata puede evitar un problema mayor.

La tranquilidad real llega cuando sabes que, aunque no estés, tu vivienda sigue protegida.

En Ilecam Sistem estudiamos cada caso de forma personalizada, adaptando la seguridad a viviendas de uso ocasional, segundas residencias y urbanizaciones, sin soluciones estándar ni excesos innecesarios.