Instalar una alarma parece sencillo, pero en muchas viviendas encontramos sistemas que no ofrecen la protección esperada por errores en su instalación.

Algunos de los más habituales:

Detectores mal ubicados que generan puntos ciegos.
Falta de protección en accesos principales.
Sensores mal configurados que provocan falsas alarmas.
Ausencia de integración con cámaras o iluminación.

Una alarma no solo depende del equipo, sino de cómo se diseña y se instala.

Un sistema mal planteado puede dar una falsa sensación de seguridad.

En Ilecam Sistem diseñamos instalaciones teniendo en cuenta la distribución de la vivienda y los puntos vulnerables, asegurando una cobertura real.

Una alarma es eficaz cuando está bien pensada desde el principio.